lunes, 6 de octubre de 2008

Barcelona, te estás equivocANDO, no puedes seguir ignorANDO...

Título original: Vicky Cristina Barcelona
Dirección y guión: Woody Allen
Fotografía: Javier Aguirresarobe
Producción: Letty Aronson, Stephen Tenenbaum y Gareth Wiley
Nacionalidad: España y USA, 2008
Intérpretes: Javier Bardem (Juan Antonio), Patricia Clarkson (Judy Nash), Penélope Cruz (María Elena), Kevin Dunn (Mark Nash), Rebecca Hall (Vicky), Scarlett Johansson (Cristina), Chris Messina (Doug), Zak Orth, Carrie Preston, Pablo Schreiber

Esperaba mi cita anual con Woody Allen después de la magnifica Cassandra's Dream (2007) y la divertida Scoop (2006) donde aparecía una Scarlet Johansson muy acertada. Esta vez tocaba una comedia con aliciente de estar rodada en Barcelona y poder ver la ciudad desde los ojos del peculiar director.

Vicky, Cristina, Barcelona es una sencilla historia que narra las vivencias de dos amigas americanas veraneando en Barcelona. Vicky (Rebecca Hall) es la amiga conservadora y prometida con un aburrido Chris Messina (Doug) mientras que Cristina (Scarlett Johansson) es la liberal dispuesta a vivir nuevas aventuras. Las dos conocen a Juan Antonio (Javier Bardem) un atractivo pintor que las invita a pasar unos días en Oviedo. Fascinadas por el carismático pintor entablan una relación con él y su genial y temperamental ex-mujer, María Elena (Penélope Cruz). Esta relación perturbará el mundo de las dos amigas y les planteará dudas sobre sus proyectos de vida.

Destacar una Penélope Cruz arrolladora que consigue dar un poco de sentido al film, sin menospreciar a la desconocida Rebecca Hall, compañera de Scarllet en The Prestige (2006) de Christopher Nolan, y a un improvisado Javier Bardem que funciona a la perfección con Penélope. No se puede decir lo mismo de una decepcionante Scarlett cuyo papel de desinhibida Cristina no convence y que parece estar perdida, otra vez, en la traducción. Otro personaje, según palabras del director, es la propia ciudad pero, lamentablemente, la idea queda en un intento fallido: Woody Allen se limita a mostrar postales turísticas de Barcelona y añadir tópicos españoles que nada tienen que ver con la cultura catalana a la que tanto se hace referencia.

La película no deja de ser divertida y ligera aunque parezca realizada durante unas vacaciones del director; tal vez sea por que de Woody Allen siempre se espera mucho más. Así, volvemos a esperar la cita del año que viene cruzando los dedos para que, esta vez sí, nos deleite con un producto mucho más elaborado.

1 comentario:

Jordi Sánchez Navarro dijo...

Contundente y directa. Bien.