domingo, 5 de octubre de 2008

Che. El Argentino

Che. El Argentino.
Dirección: Steven Soderbergh.Año: 2008.Duración: 131 min.Género: Drama.
Interpretación: Benicio del Toro (Che), Demián Bichir (Fidel Castro), Santiago Cabrera (Camilo Cienfuegos), Elvira Mínguez (Celia Sánchez), Julia Ormond, Jorge Perugorría (Joaquín), Edgar Ramírez (Ciro Redondo), Victor Rasuk (Rogelio Acevedo), Armando Riesco (Benigno), Catalina Sandino Moreno (Aleida Guevara), Rodrigo Santoro (Raúl Castro), Unax Ugalde (Pequeño Cowboy), Yul Vázquez (Alejandro Ramírez).
Guión: Peter Buchman; inspirado en "Pasajes de la guerra revolucionaria" de Ernesto "Che" Guevara.Producción: Laura Bickford y Benicio del Toro.Música: Alberto Iglesias.Fotografía: Peter Andrews.Montaje: Pablo Zumárraga.Diseño de producción: Antxón Gómez.Vestuario: Bina Daigeler.

Sin olvidar que es una obra biográfica, nos encontramos ante un caso de fagocitosis fílmica. Benicio-Guevara engulle cualquier intento de narración fílmica u otros aspectos cinematográficos. Y esto no seria todo lo malo que resulta si ocurriera en la segunda parte, pasados los primeros sesenta minutos, pero ocurre demasiado pronto. No era fácil para Soderberg que nos tenia bien acostumbrados, era sin duda una apuesta difícil y sale perdiendo, sobretodo por un excesivo metraje y por una repetición de actos sin sobresalto alguno.

Tras unas breves entrevistas en el exilio, servidas a cuentagotas, para mostrarnos a un jovencísimo Fidel Castro (clandestino también en la película), el Che se hace a si mismo, se dota del lock y kit guerrillero y se acabó. Ni siquiera el montaje intercalado de imágenes documentales del descafeinado discurso ante la ONU una vez conseguida la victoria final, evita cierto sopor cinematográfico.

Si hablamos de narrativa podemos quedarnos con la primera parte donde todo parece indicar que Ulises tendrá su propia Odisea, pero todo queda diluido en mero reflejo de si mismo a lo largo de diferentes batallitas. Los Argonautas que acompañan a Jason en esta aventura quedan tapados por una sombra tan oscura como los ojos del mito en la fotografia de Korda (1928-2001, autor de la mítica fotografía del Che). Quizá una pincelada de ternura o amor no le vendría mal a nuestro héroe, cosa que en ficción es totalmente lícito.

Aspectos cinematográficos como puesta en escena quedan bien resueltos aunque una mejor fotografía o unas mejores localizaciones darían otra vivacidad a la película. La caracterización del personaje es brutal y magnífica.

Quizá todo esto esté preparado y las deficiencias serán superadas en la segunda parte que, aún sólo por curiosidad, habrá que ver.
Paco Rodriguez

1 comentario:

Jordi Sánchez Navarro dijo...

Paco, expresas tu opinión de forma contundente y argumentada. Sólo pondría un pero: el primer párrafo es un poco confuso. Si hubieras escrito esta crítica para un periódico, el jefe de sección te habría dado un toque. Menor, sin duda, pero toque al fin y al cabo.