jueves, 23 de octubre de 2008

Desmesura

Camino, de Javier Fesser

La filmografía de Javier Fesser, con cortos como El secdleto de la tlompleta (1995) o los largometrajes El milagro de P. Tinto (1998) y La gran aventura de Mortadelo y Filemón (2003), delata un gusto por la fantasía. Si bien en Camino, su tercer largometraje, se inspira en la historia real de Alexia González Barros, adolescente en proceso de canonización por la entereza con que sobrellevó su enfermedad mortal, la visión zúrrela de Fesser transmuta los hechos en una fábula crítica con el Opus Dei (impulsadores de la iniciativa de beatificación.

Tomando el título del texto emblemático de Escrivá de Balaguer (fundador del prelado), la película Camino es la historia de una niña que afronta simultáneamente dos acontecimientos que le sobrepasan: enamorarse y morir. Pero, aunque inspirándose en la realidad, Fesser (director, guionista y productor) no pretende hacer un documental. Sino que, valiéndose de esquemáticas –pero efectivas– asociaciones, como el cuento de la Cenicienta, tiene por finalidad exponer el fanatismo y la manipulación, encubiertos de espiritualidad, que alimentan la institución religiosa.

Aunque, si bien la metáfora se revela como una vía para ejercer la crítica de este cuestionable grupúsculo católico, las reiteraciones, las fluctuaciones en el guión (desde la fantasía al terror, como del reproche al melodrama) y la falta de concisión (con un metraje de 143 minutos) difuminan el objetivo de la película. Aún así, siempre quedará el poderío visual de Camino y la extraordinaria interpretación de Carme Elías, en el papel de madre/madrastra profundamente abnegada.

Eva Mas Navarro

1 comentario:

Arturo Aldaz dijo...

Hay que ver como se lo está currando Fesser para promocionar publicitariamente su peli. Está el hombre que no para desde que en San Sebastián no le dieron ni un premio.

Después de las broncas que ha armado con la familia de la niña, a la que maltrata en la película con verdadera mala leche, este fin de semana -qué casualidad, hombre, precisamente este fin de semana, tan decisivo económicamente para su película- escribe una carta al opus, en plan mártir, metiéndose todavía más con los hermanos, con el deseo de llamar la atención de la prensa y de los foros, y de acaparar más titulares.

Dice que lo suyo no tiene nada de frivolidad y estoy de acuerdo: sabe como se gana la pasta -es de los más taquilleros del cine español- y conoce los viejos trucos, que tan eficaces son: ofendes a una familia, creas la polémica, te contestan, se habla de ti, te haces el mártir y el personal paga los 9 euritos para ver tu peli, que es lo que te interesa.

Yo he visto la película, y me pregunto: ¿no podían dejar que los espectadores sacásemos nuestras propias conclusiones, sin tanta publicidad encubierta y sin tanta polémica inducida?

¡Lo que tienen que trabajar algunos directores de cine para conseguir que el personal hable de ellos y vaya a ver sus pelis!