jueves, 9 de octubre de 2008

Martyrs, al límite del sufrimiento

El segundo largometraje de Pascal Laugier se ha estrenado en el Festival de Sitges en medio de cierto clima de nerviosa expectación. Ya venía precedido por el revuelo suscitado en su presentación en el pasado Festival de Cannes (dónde ha recibido la clasificación para mayores de 18 años, lo que reduce su proyección exclusivamente a salas X) y se anunciaba como la película más extrema jamás estrenada en Sitges. En la puerta del Auditorio, la organización había dispuesto una ambulancia por lo que pudiera pasar, por si la reacción del público lo requería. ¿Formaba esto parte de una estrategia publicitaria? es posible ¿era una medida exagerada? tal vez no.

La película de Laugier arranca con una escena desgarradora: una niña de unos 11 años, Lucie, corre en ropa interior huyendo de algo entre los edificios de lo que parece un complejo industrial: sus ojos están amoratados, tiene costras alrededor de la boca y sus brazos y piernas muestran numerosas laceraciones; Lucie mira al frente y grita. Con este impactante arranque, Laugier consigue atrapar al espectador casi desde el inicio despertando en él una morbosa curiosidad. Curiosidad que alimenta al mostrarnos a Lucie después en una especie de centro de acogida para niños maltratados dónde, incapaz de hablar de lo sucedido, logra entablar amistad con otra niña, Anna. Allí vemos como Lucie se enfreta a terribles pesadillas que toman una presencia casi física. Un salto en el tiempo de quince años hacia delante nos lleva a una a apacible escena familiar: una família al completo se dispone a
desayunar una tranquila mañana de sábado en su casa de la campiña francesa... hasta que aparece Lucie para acabar con esta paz a golpe de recortada. En apenas un par de minutos de metraje Laugier golpea emocionalmente al espectador de manera brutal, sin piedad y sin darle tregua, si al principio de la película nos había atrapado, es en estos momentos cuando nos tiene totalmente enganchados a la historia; aún temblando en nuestras butacas sentimos que sólo nos queda el alivio de la conclusión, del despejar la icógnita, del saber el porqué. En un par de ocasiones, parece que sí, que Laugier nos va a ofrecer el respiro que anhelamos, para luego negarnoslo sometiendonos a una especie de martirio intencionado. Tan sólo se trata del inicio de un largo y tortuoso viaje, a partir de ese momento abandonamos a Lucie para acompañar a Anna en su descenso a ese infierno particular, más terrible y largo aún porque ya podemos imaginar lo que le espera.
El film de Laugier puede situarse dentro de esa nueva corriente de jóvenes cineastas franceses que han decidido recuperar el género slasher sin tapujos: Alexandre Aja con Haute Tension, Xavier Gens con Fròntieres, Alexandre Bustillo y Julien Maury con A l'Interieur y ahora Pascal Laugier con Martyrs, todos ellos exploran el terreno de la experiencia límite y la violencia extrema aunque intentando desmarcarse, en algunos casos con más éxito que en otros, de las películas de terror norteamericanas plenas de masacres de adolescentes descerebrados.

Martyrs es una película incómoda de ver, uno no puede evitar sentir cierta vergüenza al decir que le ha gustado esta película, nadie quiere parecer un sádico al fin y al cabo. Sin duda esta es la intención del director, quien ha declarado que para él una película de terror debe tener un punto de transgesión. En este sentido no es banal la manera en que se ha montado la cinta, alejándose de cánones clásicos de narración y evitando el abuso del flasback, Laugier prefiere cambiar el punto de vista, pasando de una protagonista a otra (magistrales las interpretaciones de las dos jóvenes actrices Mylene Jampanou y Morjana El Aloui) para contarnos la historia desde una conclusión hasta el inicio para luego volver a la conclusión.
Por otro lado, su extremismo no se halla tanto en las escenas que muestra (aunque para soportar algunas de ellas hay que tener estómago de acero), sino en el concepto; ¿hasta dónde llega la capacidad del ser humano para soportar el sufrimiento? ¿y hasta dónde la capacidad de provocarlo?, son estas algunas de las reflexiones que nos propone Laugier. Terror sí, pero con mensaje.

13 comentarios:

alan masferrer dijo...

Sens dubte una pel·lícula impactant tant argumental com formalment, i la millor que he vist de moment al Festival aquest any. De fet té un inici i un desenvolupament tan agitadors que tot i mantenir l'espectativa fins al final, aquest no acaba estant a l'alçada. D'altra banda, no em queda clar que el concepte de màrtir s'apliqui 100% a la idea de la pel·lícula, ja que cap de les víctimes té la voluntat de ser-ho, i menys per la causa que es pretén, però en qualsevol cas és una pel·lícula que aconsegueix fer-te sentir quelcom més que un simple espectador de cine, i això crec que és molt.

NANDO BERMEJO dijo...

Sinceramente, decir que las salvajadas me entretienen no me produce ningún rubor. Lo digo abiertamente: SOY FAN DE LAS SLASHER MOVIES. Me encantó Frotieres y A l'interieur, y Alenxander Aja me parece de los directores de género más interesantes de los últimos años.

Considero que las slasher además de entretener (son trepidantes y, en la mayoría de ocasiones, intrascendentes), liberan positivamente todas aquellas pulsiones violentas que todo ser humano (hasta el mismísimo Gandhi) encierra en su interior. Pq me decepcionó Martyrs??? Precisamente por su fallido intento de teñir de trascendencia un espectáculo sanguinolento. Su discurso acerca de la capacidad de sufrimiento me pareció forzado y vacío, y sus giros inverosímiles y contradictorios: la película empieza como una historia de venganza, apunta seguidamente a un argumento de acoso opresivo (la protagonista 15 después se da cuenta de que su amiga está como un cencerro, vaya vista de pájaro), luego se transforma en una historia de fantasmas, y acaba siendo el descubrimiento de una Sociedad secreta que se dedica a intentar crear mártires... giros tan variopintos no entran ni con calzador...

Nuria F. dijo...

Alan: crec que l'escalada de tensió de la pel·lícula fa que el final ens deixi potser, una mica a mitges, com un "coitus interruptus" (amb perdó, peròp crec que és del tot intencionat, crec que el director volia remarcar l'absurditat de tot plegat.
Respecte al que comentes del terme Màrtir, aquest terme te dues accepcions, la que tu comentes i la que tots coneixem (per herència cristiana)i la primera acepció que prové del terme grec "martys" que significa literalment "testimoni". Si ho recordes, a l'inici del film s'ens mostra en pantalla aquesta mateixa definició. Que el director hagi escollit aquesta accepció i no l'altra i que la mostri a l'inici és significatiu i te molt a veure amb el que ens mostra després a la pel·lícula, no creus?

Nuria F. dijo...

Nando: en eso nos diferenciamos, a mi el cine slasher no me va particularmente. No he visto Frontieres, ni Haute Tensión, aunque me han hablado muy bien de ellas y he leído bastantes críticas positivas. Respecto a A l'Interieur, vi una parte de la película en el festival de Sitges del año pasado y aunque, como digo, no la ví acabar, te invito a que leas la crítica que le hice (http://www.fantascine.com/?p=140), creo que fuí bastante respetuosa con el cine slasher (tengo amigos fans de este tipo de cine).
Creo que Martyrs, no es exactamente un slasher, y creo que por eso te decepcionó. Como tu mismo dices, los slasher ensalzan la salvajada y no buscan transmitir ningún tipo de mensaje ni trascender (yo lo resumo así: "raja, raja y raja"), pero entiendo que hay gente que disfruta con este tipo de cine (Yo no). Es precisamente por esa intrascedencia de la que hablamos, que ese tipo de películas no me provoca ningún tipo de vinculación emocional y no me incomodan, simplente no las veo porque no me aportan nada. En el caso de Martyrs, es precisamente la trascendencia que criticas (aunque no este de acuerdo totalmente con el término, ahora mismo no se me ocurre otro), la que me provoca cierta vinculación emocional y me incomoda. Algo parecidop me pasó con Funny Games, una película brillante, pero que no volveré a ver jamás porque lo pasé mal y me incomodó. Me refiero a ese sentimiento contradictorio: me gusta la película, pero no disfruto con lo que estoy viendo. No sé si me explico.
En tu caso, creo que fuiste "víctima" de la publicidad que acompañço a la película; esperabas un slasher y no lo encontraste. A mí me pasó lo conrario, compré la entrada sin saber demasiado y cuando se acercó el dia de la proyección, por las notícias que había oído creí que iba a ver un slasher y me preparé para lo peor, al encontrar algo distinto me sorprendió y me agradó.

En todo caso, me laegro de haber dado lugar a un debate.

NANDO BERMEJO dijo...

Entiendo lo que quieres decir, Nuria, pero creo que Funny Games, en sus dos versiones, es un juicio sobre la violencia gratuita, y se trata de una película conceptual que incomoda por lo que no muestra (el uso del fuera de campo es magistral). Matyrs, por su parte, es una película de terror con pretensiones intelectuales que abusa de la explicitud para acabar con un discurso filosófico muy mal integrado en el argumento. Yo, personalmente, tuve la sensación de que Pascal Laugier, con el giro final (la disertación acerca de la capacidad de sufrimiento) quiere justificar, sin conseguirlo, todo el exceso de hemoglobina anterior. Quizá es que no entendí del todo bien el discurso o que, como dije en el comentario anterior, tanto giro gratuito acabó por desvincularme de la trama. Como dijo Godard, “un travelling es una cuestión moral”, lo que para mi no es coherente es enseñar en exceso para después desdecirte con una reflexión pretenciosa.

alan masferrer dijo...

Hola Núria, respecte al concepte, si que ho recordo, però precisament el fet que hagi d'aparèixer la definició a la pròpia pel·lícula no diu massa de sí, oi? bé, al cap i a la fi això tampoc és massa important. D'altra banda, sí que em convenç més la teva argumentació sobre el final, no ho havia plantejat així, tot i que per més sentit que tingui el coitus, no deixa que ens acabem quedant amb les ganes... Gran pel·lícula en qualsevol cas; jo també em vaig alegrar de no trobar-me amb una slasher en el sentit estricte.

Nuria F. dijo...

Nando: Yo también entiendo que quieres decir y puede que tengas razón.Si que hubo un momento en el que parecía que había dos películas distintas: hasta un determinado punto parecía una película (la parte en la que seguimos a Lucie)y en un determinado momento la cosa cambia y parece una película distinta (la parte en que seguimos a Anna) Superado el desconcierto inicial, me pareció una manera original de contar la historia, cosa que se podría haber hecho de una manera mucho más clásica y por otro lado menos interesante. No me parece en ningún caso que esta "segunda" parte sea una manera de justificar la primera.

Respecto a lo que cmetas de Funny Games, totalmente de acuerdo, en ningún caso pretendia compara las dos películas, sino los sentimientos y sensaciones que ambas despertaron en mí, algo que es totalmente personal (e intransferible, supongo).
En cuanto al "exceso de hemoglobina", sinceramente, hay tras películas mucho más bestias en ese aspecto, a l'Interieur, sin ir más lejos.

Nuria F. dijo...

Alan: que existeix aquesta accepció del la paraula "màrtir" és inqüestionable, que la religió catòlica es va apropiar del terme donant-li una nova accepció, també. Que per educació, herencia cristiana o com li vulguis dir, la primera accepció sigui desconeguda per la majoria de nosaltres és una evidencia más que clara. D'aqui que calgués l'aclariment.

NANDO BERMEJO dijo...

Actualmente hay una película en cartelera que creo q os puede interesar a ambos: Los extraños. Es una cinta de género (Terror, obviamente), pero con discurso (la cercanía, gratuidad e inercia de la violencia). Como cinta de Terror es espeluznante (yo me acojoné vivo, literalmente), y su reflexión es similar a la de Funny Games.

Nuria F. dijo...

Gracias Nando, la verdad es que he visto alguna imagen y parece que acojona bastante, no sé si me atreveré :P

alan masferrer dijo...

Merci Nando, li faré una ullada!

Jordi Sánchez Navarro dijo...

Núria, volia comentar alguna cosa sobre la crítica, però no cal, no? Crec que 11 comentaris ja indiquen una mica el nivell, no creus?

Nuria F. dijo...

Moltes gr+acies Jordi! de tota manera els comentaris son sempre benvinguts, sobretot si venen del profe, jeje. A més dels 11 comentaris, 5 són meus...