domingo, 5 de octubre de 2008

MOULIN ROUGE: LLEGÓ EL “AUSTRALIAWOOD”

Moulin Rouge es la revolución de los musicales. Su director, el australiano Baz Luhrmann, gran apasionado de la música como se demuestra en anteriores trabajos como la adaptación de “Romeo y Julieta” o en sus incursiones en la ópera, logra de nuevo dar sentido al género musical en un film cargado de grandes éxitos de la música pop y un colorismo bastante inusual.
La historia de esta película se remonta al tradicional cabaret de Montmatre, en los suburbios de París, donde los bohemios, prostitutas y gente adinerada se mezclaban sin diferencias. El film no deja de ser un simple guión de telenovela: mujer guapa que quiere triunfar, se enamora de chico pobre pero se ve obligada a mantener una relación con hombre adinerado creando los celos de su amante. Amor, celos, dinero y muerte. No hay más.
Lo realmente fantástico de este film no es la historia en si misma sino la manera que tiene el director de explicarla, entrelazando fantasía y realidad con una gran banda sonora, surtida de los mejores temas del pop, que se adaptan a la perfección a los diálogos de los personajes sin ser cansinos ni romper el ritmo.
Por primera vez podemos ver a la mujer blanca, Nicole Kidman, en una faceta nueva. La actriz canta y baila junto a su compañero de reparto Ewan McGregor, otro hallazgo en este moderno musical. No es de extrañar que, actualmente, Nicole Kidman esté consierada como una de las actrices menos rentables ya que tras esta película llegas al límite y no queda otra que ir hacia abajo. “Espectacular, espectacular”.

2 comentarios:

Jordi Sánchez Navarro dijo...

Inés, si una crítica comienza con la frase "Moulin Rouge es la revolución de los musicales" yo espero mucho más de lo que cuentas. Me explico: me parecen bien tus comentarios, pero creo que empiezas demasiado fuerte. No sé, la revolución en los musicales sería más bien un musical bueno de verdad, ¿no?

Inés dijo...

Entiendo lo que quieres decir. Pero discrepo en que no crea que no sea un buen musical de verdad. Para mi es un musical de verdad lleno de sentimiento, muy bueno y entretenido. Aunque la esencia de la historia no sea revolucionaria (en el cine está todo inventado) considero que su puesta en escena, tipo de canciones, look del film y demás es muy distinto a los musicales que estamos acostumbrados a ver (Grease, Dirty Dancing, West Side Story, 7 novias para 7 hermanos, bailando bajo la lluvia, footlose, hair spray...) Casi todas estas películas se basaban en una historia normal, en situaciones reales, escenarios reales, canciones especialmente diseñadas para la película, etc... Moulin Rouge es un musical pero no al uso sino totalmente fantaseoso, con versiones acopladas a los diálogos...Yo nunca había visto un musical basado en el surrealismo y la ficción (no como historia en sí sino en el planteamiento). Para mi, Muolin Rouge sería un Blade Runner musical y considero que eso es muy revolucionario. Igualmente, entiendo lo que quieres trasnmitirme y tal vez sea más un error mío a la hora de expresar y transmitir mis impresiones sobre la película (ya que el texto puede llevar a la confusión). Gracias por tu crítica