martes, 28 de octubre de 2008

Mujeres al borde de un ataque de nervios

Han pasado ya veinte años, pero la película que he escogido sigue fresca y salada como un gazpacho.
Pedro Almodóvar se sacó de la chistera esta divertidísima historia y puso de acuerdo a crítica y público en el mundo entero, llegando incluso a la nominación al Oscar a la película extranjera y sobretodo, abriendo muchas puertas.
Su collage de pop art, boleros, melodrama, enredo y diálogos con olor a gazpacho la hace tan rara y transgresora (estamos en 1988) como simpática.

Pepa (Carmen Maura) es una actriz de doblaje que acaba de ser abandonada por su pareja, Iván (Fernando Guillén), escurridizo, inmaduro y mujeriego.
Incapaz de superar la ruptura, Pepa atraviesa una profunda depresión que la hace depender de ansiolíticos.
Su intención es rehacer su vida poco a poco y tener una última conversación con Iván, pero una serie de personajes y situaciones surrealistas que coinciden en el momento menos oportuno la tendrán distraída y al borde de un ataque de nervios.

El guión tiene la virtud de dosificar los momentos más hilarantes, porque si bien durante los veinte primeros minutos la acción transcurre con calma, a medida que avanza el metraje, la acción va aumentando el ritmo hasta estallar en un clímax final con una divertidísima persecución por las calles de Madrid, para después mostrarnos cómo queda todo como si del final de una fiesta se tratara.
A todo esto contribuye el reparto, comenzando por una excelente Carmen Maura, en plena forma, así como una simpatiquísima María Barranco y pasando por los divertidos personajes creados por Antonio Banderas, Rossy de Palma, Julieta Serrano o Guillermo Montesinos (inolvidable taxista kitsch), entre otros.

Además, Almodóvar, sabe cómo crear un entorno propio a través del cromatismo, esa composición de planos atiborrados de color es todo un estímulo visual.
Guiños y referencias al cine clásico de Hollywood que denotan su debilidad: el doblaje de una secuencia de "Johnny Guitar", una escena sacada de "La ventana indiscreta", la bruja de "El mago de Oz" encarnada en el personaje de Julieta Serrano...

Como dice el personaje de Carmen Maura, "las cosas más raras pueden ocurrir de repente", y es que poca gente se esperaba la magnitud del éxito de esta película, que afianzó a Almodóvar como el director español más universal desde Buñuel, y que ya ha pasado a la historia, y de paso abrió el camino a otros profesionales del país que poco a poco se han ido construyendo una carrera internacional, con mayor o menor fortuna.

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