miércoles, 22 de octubre de 2008

Quemar después de leer


Año: 2008
Duración: 96 minutos
Director: Ethan y Joel Coen
Guión: Ethan y Joel Coen (novela: Stansfield Turner)
Música: Carter Burwell
Fotografía: Emmanuel Lubezki
Reparto: Brad Pitt, George Clooney, Tilda Swinton, John Malkovich, Frances McDormand
Productora: Working Title Film


Una vez más los hermanos Coen han demostrado que dominan todos los géneros. Tras el éxito de la oscarizada No es país para viejos, nos sorprenden con una retorcida comedia de matrimonios fracasados, de frialdad ética y de sueños de cambio de vida. Ethan y Joel Coen se ríen, y nos hacen reír, de la sociedad americana, de su vanidad y su avaricia. Una sociedad en la que todo se compra con dinero y en la que todos los estamentos sociales se ven salpicados por la estupidez.

La historia cuenta cómo Osborne Cox (John Malkovich), un ex agente de la CIA que está escribiendo sus memorias sobre su paso por la agencia, se mete de lleno en una espiral de desgracias. El problema surge cuando la secretaria de un abogado matrimonial pierde un CD con información confidencial de Cox en un gimnasio. Allí es encontrado por dos trabajadores, Linda Litzke (Frances McDormand) y Chad Feldheimer (Brad Pitt), que intentarán chantajear a Cox por el material. A partir de ahí se agudizan los problemas para todos, y se produce una serie de encuentros y desencuentros entre los personajes que pueblan esta disparatada comedia.

No es ésta la primera vez que los hermanos Coen nos hacen reír. Ya lo hicieron, y mucho, en El gran Lebowsky (retrato de una pandilla de fracasados), en Fargo o en Crueldad intolerable, aunque sorprende que tras el éxito de su anterior película vuelvan con un cinta con bajas pretensiones. Pero la intención de los Coen no era conseguir algo profundo sino una comedia ligera en la que sobresalieran todos sus habituales tics que distinguen su cine del resto. Y eso lo han conseguido con nota.

Los Coen han escrito un guión sólido y bien hilado, una trama rocambolesca que se va complicando conforme pasan los minutos. De ella surgen las mejores virtudes de la obra, desde unos diálogos con situaciones brillantes hasta la creación de unos personajes muy bien llevados a cabo por los actores que los interpretan. Y es que la película cuenta con un reparto estelar destacando, entre todos, los papeles de John Malkovich como un ex agente de la CIA maníaco, alcohólico y agresivo, o un George Clooney que interpreta a un agente federal obsesionado con el sexo y sus juegos. También hay que destacar a Brad Pitt en un registro al que no nos tiene acostumbrados (un hortera amante del deporte, los Gatorade y el IPod) o una Frances McDormand que vuelve a demostrar su valía interpretativa haciendo de un personaje obsesionado con su cuerpo y que busca ligue a través de internet.


Sofía Capilla Torres

3 comentarios:

NANDO BERMEJO dijo...

Aunque a la película le han caído bastantes palos, a mi me entretuvo muchísimo, y la vis cómica de B. Pitt no me sorprendió en absoluto, creo que ha demostrado sobradamente (El club de la lucha, Snach) que es un actor que tb se desenvuelve bastante bien en ese registro.

Saludos!!!

Paco dijo...

Pues a mi personalmente me parece que los Cohen se han quedado en el ntento. Han jugado a los espias con quien no debian y han intentado tramar una historia quedandose en el intento.
Salu2

J.C.Alonso dijo...

Estimada Sofía, tan sólo decirte que me ha gustado tu crítica y la elección de la peli. Mira, los Coen-amén de mi Coenmanía-siempre lo hacen bien, demonios!.Son fieles a un estilo, adapatan perfectamente los magníficos libros que acaban siendo maravillosas joyas cinematográficas. Qué se quiere hablar de obras menores, pues sí, como "Ladykillers"-pero como muy bien dice el amigo Nando: entretenimiento- o "Crueldad intolerable", chapó por el binomío judío. No me han defraudado y han repartido estopa: a los idiotas, la seguridad nacional de USA-un país paranoíco-el culto al cuerpo, lo divorcistas y sus tajadones, y por encima de todo un elenco de actores extraordinarios. En la cámara el gran Emmanuel Lubezki, en la composición el gran maestro Carter Burwell-vaya añada que lleva- y para rematar han domesticado a un Malkovich aprensivo(lo dice él de si mismo). Sí, como dice un crítico: "película de idiotas-la alabada idiocracia de marras-pero para personas inteligentes". Amiga, un saludo; J.C.Alonso