jueves, 13 de noviembre de 2008

El asesinato de Jesse James por el cobarde Robert Ford

"Un western Davinciano"
El cine americano se forjó a golpe de rienda sobre una montura, es mas, muchas de las grandes obras del celuloide rezuman el olor a tabaco de mascar y whisky de gran salón. Henry King, Fritz lang, Nicholas Ray y en última instancia ,Walter Hill; se fijaron en la figura de Jesse James para trazar sendos retratos de la mirada personal del mito Jesse James. No obstante, parecía que el cine tenía una deuda histórica con el personaje (el humano, el hombre de familia…) Saltando en cierta medida la grandilocuencia del propio forajido y sus golpes ya fueran bancos, o trenes. La cosa cómo el que no quiere, es que sin ánimo de revanchismo ni revisionismo del otro lado del océano nos aparece una película hipnótica, virtuosa y llena de metáforas de la mano de un neozelandés; Andrew Dominik.El director del país de los kiwis debutó con una pequeña joya audiovisual, “Chopper”; biopic de un famoso delincuente/asesino/australiano -Mark Chopper- en la década de los 70- Y de paso, nos presentó a un pedazo de actor de esa inmensa cantera llamada Australia: Eric Bana (irreconocible con tanta grasa corporal). Supeditado a la fuerza de un proyecto que tardó lo suyo en cuajar y cuyo principal mentor-productor y actor protagonista es nada menos que propio mediático Brad Pitt-, junto con los hermanos Scott. Sin embargo, todo ello no fue suficiente presión para que ell Sr. Dominik lograra una película lisérgica y misteriosa; un mix entre poesía y desengaños. A finales de 2007, nos llegó este film con muy buen sabor de boca de su participación en la Mostra veneciana: las grandes actuaciones de sus protagonistas, Casey Affleck y Brad Pitt que ganó la Copa Volpi, fueron elogiadas por toda la crítica.“El Asesinato de Jesse James por el Cobarde Robert Ford”.No es un western convencional ni casto de ortodoxia: hay violencia y pulsiones sexuales escondidas. Convirtiendo a este film en una “rara avis" dentro del bramido panorama audiovisual actual. La voz en off nos narra un relato pretérito pero contado en un estilo contemporáneo. Domink, propone y da una vuelta de tuerca más, donde presenta al mito: J.James, más allá, de la fama , y todo lo que implica, y además ,verdaderamente bien, para hablar la relación de dos hombres y las reprimidas pulsiones retinianas, de planos largos, de silencios y miradas: el mismo asesinato de un modo tan renacentista, de una belleza osada y precisos planos.La película creará todo tipo de opiniones, pero no que no cabe duda es que Dominik se ha ganado un lugar en esto del cine como un director de referencia y gran narrador de historias. El propio Jesse James retirado del mundo de los grandes golpes conocedor de su paranoia a ser traicionado: el héroe y el fan. La fijación de Robert Ford –Cassey Afleck- inicialmente, pueril, y con el transcurso de los minutos; obsesiva y perversa.
Película deudora de grandes narradores, preciosistas y originales en sus propuestas, como T. Malick -Malas tierras- S. Peckinpah -la balada de Cable Hodge- o Cornel Wilde (Playa Roja)- .
Los juegos de miradas, el vestuario de los protagonistas -qué levitas y camisas tan blancas lleva Brad Pitt- y la belleza de la fotografía de un gran Roger Deakins (operador de fotografía habitual de los hermanos Coen).
Todo el mundo estaba convencido de que ganaría el Oscar por su doble nominación, pero se lo llevo otro gran especialista -suele pasar cuando se da cita películas de gran nivel- Seamus McGarvey por “There Will Be Blood" (Pozos de ambición).
A pesar, que periódicamente van apareciendo por las pantallas nuevos westerns, lo cierto es que el género clásico tal y como lo entendemos está ya extinto. Por eso, el acierto de Dominik al proponer la historia a la forma de contarla en esta película que es precisamente en a la hora de tratar esta dualidad leyenda/realidad donde están los mayores aciertos. Estoy pensando, por ejemplo, en la contraposición de la primera imagen de Jesse James que vemos; un bandido zafio que rebaña el rancho con los dedos, y la imagen del asalto al tren, en la que observamos al héroe legendario, erguido, él solo frente a la locomotora con su abrigo aleteando al viento. Combinada la habilidad de Dominik para prestar atención a los detalles que realmente merecen ser observados –las miradas, los espacios, el lenguaje corporal–, con un sólido guión que procura decir lo justo, con una descriptiva banda sonora a cargo de Nick Cave y Warren Ellis –muy notable–, solo queda añadir a actores tan carismáticos como los de esta cinta para tener una obra redonda. Destaquemos el elenco de grandes secundarios para blindar un reparto de lujo: su hermano Frank (un fugaz, pero impresionante Sam Shephard) y Charley Ford (Sam Rockwell en estado de gracia) y no olvidemos a esos personajes femeninos extraordinarios, Mary Louise Parker-su esposa- (la madre traficante de Marihuana en "Weeds"-TV) y Zoey Deschanel, su prima.
Jesse James fue un ladrón, un asesino inmisericorde, pero también fue amigo, también fue padre y esposo. Por otra parte Jesse James, fue, para los norteamericanos de finales del XIX, lo más parecido a un superhéroe. Se podría caer fácilmente en la idea de que la película pretende tan solo narrar lo que sucedió en los últimos días de la vida de este bandido de leyenda, pero en realidad la historia de Jesse James es solo una excusa para analizar la necesidad de héroes que tiene el pueblo, la necesidad de sueños, y la diferencia que hay entre uno de estos héroes prefabricados y la persona real. Andrew Dominik nos ofrece un film básicamente intimista, casi onírico, subrayado, que le acompaña, en el que nos da una mirada diferente, en paralelo del héroe y su víctima. Entramos en los territorios de Morfeo y exploramos el universo de las sugerencias. ¿Hasta qué punto el cobarde de Robert Ford no estaba enamorado de Jesse James?. En definitiva, cine de alta calidad ycomplejo.El espectador tiene que ser generoso en su visionado, casi 160 minutos de metraje, para mí necesarios, pero difícil empresa en tiempos de crisis. Una gran película de un héroe que ha sido representada tantas veces como años tiene Hollywood aunque esta vez el director la presenta en el Renacimiento, con unos 20 minutos finales, que son una lección de historia y tributo al cine mudo. Bienvenidos al western Davinciano.

5 comentarios:

NANDO BERMEJO dijo...

Gran película, sin duda. Para mi, junto con Dead Man, una de los westerns mas novedosos y revolucionarios de los últimos años. En algunos momentos, tenía la sensación de que el mismísimo Bresson se había puesto detrás de la cámara para rodar un western a su aire (ese ensimismamiento en los tiempos muertos, esos silencios, esos planos-detalle).
Tb me gustó mucho el discurso que ofrece sobre cómo se forjan los mitos (la beneración del mal impune. Los 2 actores (sobre todo el pequeño de los Affleck) están inmensos; la fotografía... en fin, bajo mi criterio, la mejor pelí de pasado año...

Joan Batlle dijo...

buena pelicula si señor; el western necesitaba una actualización dentro del cine contemporáneo. Ya la televisión lo hizo con la serie Deadwood, una auténtica maravilla, y ahora El asesinato...cumple las expectativas generadas...Felicidades por tu elección :)

J.C.Alonso dijo...

Estimados compañeros, Nando y Joan. Muchas gracias, por saber que os ha agrado la crítica y el recuerdo de este maravilloso film. Todavía, me voy a permitir “una frivolité” para poneros los dientes largos. El fin de semana pasado, aquí, en Valencia, en fin… quedán pequeños videoclubs -que apenas se tienen de pie-, los cuales, tienen la buena idea de saldar los DVD´S de alquiler. Bueno, ahí va: 4,95 € con apenas tres pases de visionado sin apenas rasguños, “El asesinato de Jesse James por el cobarde de Robert Ford” se convierte en la película número 1700 de mi estantería polvorienta. La he vuelto a revisar y de verdad, este Dominik, es una bendición. No sé lo que pasará en un futuro, pues, como muy bien dice Joan, sobre el otro western que ha hecho historia : “Deadwood” de la corona del talento HBO. Aquí, creo, que el canal FOX -en un horario intempestivo para no faltar a historia del maltrato sistemático de los buenos productos- está pasando la 3ª temporada; yo la vi de piratilla en V.O. un lujo escuchar la voz de ese pedazo de actor Ian McShane “Al Swearengen “(por una vez el doblaje de nuestros profesionales ha sido bueno). A pesar de la gran calidad que atesora no ha estado a la altura de sus anteriores entregas. La razón de todo este empastre: el gran David Milch está hasta “los mismísimos dolorosos”. Entre la huelga de guionistas, la apatía de la productora alegando lo carísimo que es rodar un solo episodio de 52´. En definitiva, tiene un final absurdo y forzado, con una descoordinación de diálogos (da la sensación que todo el mundo está que explota). No sé, os invito a reflexionar sobre todo este affaire, que nos está anunciando que el cine agoniza como un enfermo terminal. Caballeros, un placer, hablar con Uds. Y un abrazo, J.C.A

Jordi Sánchez Navarro dijo...

Caballeros... Sigan así, por favor.

Lolo dijo...

Uff... excelente película. La verdad cuando tuve la oportunidad de verla me quedé con la sensación de que Robert Ford tenía una serie de sentimientos confusos con respecto a Jesse, lo cual lo acercaban al amor, tal vez en un momento histórico en que el amor entre dos hombres no podía resolverse sino a través de la muerte de uno de los dos. Un amor insoportable y no nombrable para ser exactos.

Ahora veo que vos tenés una lectura un poco cercana a lo que vengo diciendo, la verdad, de las pocas que me he encontrado. ¿Podrías ampliar un poco más cuál es la idea que vos tenés del asunto?

Un saludo y felicitaciones por el ensayo.