domingo, 16 de noviembre de 2008

La cuestión humana (Nicolas Klotz, 2007)

Es larga la tradición psico-filosófica que trata de determinar la característica del ser humano que le diferencia del resto de animales. El juego, el lenguaje, el arte o la moral son aspectos que, si bien nos conforman como personas, son características que en la competitiva sociedad capitalista tienden relegarse a un segundo orden. Llegar más alto implica destacar en una serie de parámetros cuantificables, variables destinadas a mesurar la eficiencia productiva. Y es esa "cuestión humana" lo que está en juego desde que desde los inicios de la industrialización pero que, con las prácticas feroces del neocapitalismo, se ha acentuado su menosprecio o, en el peor de los casos, que sea desestimada. Esto es lo que cuestiona La question humaine, novela de François Emmanuel en que se basa la película homónima de Nicolas Klotz.

Apenas conocida en España la filmografía del director de La Blesure (2004), el cine de Klotz es tan sutil como punzante. Este es el caso de su último trabajo, La cuestión humana, filme que se centra en Simon (Mathieu Amalric), responsable de los recursos humanos en una multinacional alemana con sede en una zona industrial de París. Meticuloso ejecutivo de día, Simon desparrama por los bares nocturnos la frustración de su vida alienada. Este proceso de sumersión autodestructiva se verá acentuado cuando su jefe le realiza un encargo: investigar a Mathias Jüst (Michael Lonsdale), miembro del equipo directivo de la empresa. La confrontación de ambos personajes, brillantemente interpretados por ambos actores, conllevará que Simon descubra que el septuagenario Mathias oculta un secreto más funesto que su pertenencia a un quinteto de música de cámara. Será entonces cuando se aborden los dilemas éticos de los recursos humanos, concretamente, el uso de un lenguaje técnico que hace desaparecer la "cuestión humana" de las variables que utiliza para «reestructurar la plantilla». ¿Quizás métodos similares a los utilizados por la ingeniería nazi?


Eva Mas Navarro

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