martes, 11 de noviembre de 2008

LA NOCHE AMERICANA


Título original: La nuit américaine
Año: 1973
Duración: 115 min.
Nacionalidad: Francia
Guión: François Truffaut, Jean-Louis Richard, Suzanne Schiffman
Música: Georges Delerue
Fotografía: Pierre-William Glenn
Reparto: Jacqueline Bisset, Valentina Cortese, Alexandra Stweart, Jean-Pierre Aumont, Jean Champion, Jean-Pierre Léaud, François Truffaut
Productora: Les Films du Carrose


“La noche americana” es una película hecha por y para amantes del cine. Truffaut, su director, quería tanto al medio que no dudó en reflejar su realidad sin tapujos, con lo bueno y lo malo, con lo que tiene de drama y de comedia.

Por ello, este cine dentro del cine muestra los entresijos, los problemas, el ajetreo y el frenesí del rodaje de una película convencional, con grúas, figurantes, decorados, trucos e improvisaciones. Pero, al mismo tiempo, retrata la colectividad del rodaje de manera amable; un grupo humano al que dedica una mirada agridulce repleta de lecciones vitales, elucubraciones acerca del amor y del desamor, del abandono, de la infidelidad y las inseguridades humanas en las relaciones de pareja.

El director incorpora estereotipos del mundo del cine, pero que funcionan a la maravilla porque se mete en su psicología: galán pasado de moda, joven estrella americana de vida desordenada, diva envejecida y alcohólica que se olvida de sus parlamentos, joven actor frágil e inestable, sexo ocasional, conflictos de relación o incidentes que perturban el trabajo como la muerte de un actor.

Cuenta con una inmejorable fotografía a cargo de Pierre-William Glenn, y con una inolvidable banda sonora de Georges Delerue, un asiduo colaborador del director. Magníficos, como es de esperar, todos los actores, pero donde no hay más remedio que quitarse el sombrero es ante la extraordinaria Valentina Cortese, metida en la piel de Severine, una patética actriz que caricaturiza a todas la viejas divas del cine. Jean-Pierre Aumont realiza una interpretación eficaz, muy sobria y contenida; Natalie Baye está fantástica como ayudante del director, haciendo gala de enorme equilibrio y tranquilidad; e incluso el propio Truffaut, haciendo de sí mismo, es decir, de enérgico y sufrido director, está excelente.

Homenaje espléndido a la creación cinematográfica como un trabajo manual, de artesanía, que el director francés salpica con guiños constantes a sus más grandes cineastas como Buñuel, Hitchcock, Bergman, Godard o Welles, entre otros.

Sofía Capilla Torres







1 comentario:

Jordi Sánchez Navarro dijo...

Sofía, la película es muy bonita, y creo que tu crítica lo refleja perfectamente. Siempre es difícil describir la belleza, pero una de las mejores formas es, sin duda, utilizando palabras sencillas y sentidas.