jueves, 20 de noviembre de 2008

LET THE RIGHT ONE IN (Déjame entrar)


Probablemente no exista un marco más adecuado para reflexionar sobre la soledad y el aislamiento que el duro invierno sueco en un frío suburbio de Estocolmo, ¿pero a quien se le ocurriría utilizar una historia sobrenatural de vampiros para ello? pues a John Ajvide Lindqvist autor de la novela y creador del guión en el que se basa este largometraje de Tomas Alfredson.

En el casi aséptico entorno de un barrio periférico de Estocolmo perfectamente prefabricado, sus habitantes transitan con la inercia de una rutina amargamente asumida. Son duros como el clima, herméticos y parecen incapaces de volverse los unos hacia los otros en busca de calor como si temieran con ello la posibilidad de resquebrajarse como el hielo y dar lugar al brote de algo indeseable: la violencia. O la locura.
Entre ellos vive Oskar, un chaval de 12 años de familia desestructurada y algo retraído que sufre al acoso y el maltrato de sus compañeros de colegio a diario. Oskar siempre esta solo y colecciona noticias de crímenes violentos por los que parece sentir una fascinación morbosa; fantasea quizás, con la posibilidad de estar al otro lado, por una vez. Un día, conoce a Eli, una chica de su edad solitaria y extraña y a la que solo ve de noche. Entre ellos empezará a desarrollarse un poderoso vínculo que irá más allá de una sencilla amistad infantil. Para cuando Oskar se da cuenta de la verdadera naturaleza de Eli, ya es tarde, ambos se necesitan: Oskar no va a encontrar a nadie que lo proteja y lo defienda como Eli; Eli no va a encontrar a nadie que la acepte tal y como lo hace Oskar.


El elemento sobrenatural tan solo sirve de excusa para tratar emociones puramente humanas: la crueldad, la soledad, la amistad, el amor, la lealtad. Es tan intensa la narración, que los crímenes, los asesinatos, quedan diluídos en el entramado de las emociones, relegados casi a pura anécdota, a ruido blanco. Con una pasmosa economía de gestos, miradas y diálogos Anderson logra construir una historia aterradora y tierna, espeluznante y romántica, desasosegante y esperanzadora, destilando a la vez de ese cierto aire de existencialismo que parece impregnar todo el cine escandinavo. Prescindiendo de los efectismos, a veces excesivos, que pueblan las películas de terror de estos tiempos, se atreve a ir un paso más allá, a un nuevo terreno visual y argumental que plantea un futuro muy interesante para el género. Lo malo, es que no todos van a entenderlo.

2 comentarios:

alan masferrer dijo...

Molt bona pel·lícula i crítica!

Genial la feina del director amb els joves actors protagonistes, i genial també l'ambientació que li dóna a tota la pel·lícula, fins al punt que t'obliga a creure't una relació tant fascinant com impossible.

Salutacions i felicitats per la crítica!

Nuria F. dijo...

Moltes gràcies Alan!

A mi també me va agradar molt la pel·lícula, ens va sorpendre a tots crec, que sent la favorita del Festival de Sitges, finalment no s'endugués el Premi a la Millor Pel·lícula...

De tota manera, tinc la sensació de que podia haver fet una millor crítica, eren tantes les coses que em suggeria, està clar que és una pel·lícula que hauré de tornar a veure.