martes, 18 de noviembre de 2008

Shortbus: mucho más que sexo en Nueva York

Dirección y guión: John Cameron Mitchell.
País: USA.
Año: 2006.
Duración: 102 min.
Interpretación: Sook-Yin Lee (Sofia), Paul Dawson (James), Lindsay Beamish (Severin), PJ DeBoy (Jamie), Raphael Barker (Rob), Jay Brannan (Ceth), Peter Stickles (Caleb), Alan Mandell, Adam Hardman, Ray Rivas, Bitch, Shanti Carson, Justin Hagan, Jan Hilmer.Producción: Howard Gertler, Tim Perell y John Cameron Mitchell.
Música: Yo La Tengo y Scott Matthew.
Fotografía: Frank G. DeMarco.
Montaje: Brian A. Hates.
Diseño de producción: Jody Asnes.




Tras la irreverente “Hedwig and the angry inch” John Cameron Mitchell se colocó de nuevo tras la cámara con una película coral (premio al mejor guión y a la mejor dirección artística en el Festival de Gijón 2006) en donde la omnipresencia del sexo explícito en sus variantes más exóticas (autofelaciones, masturbaciones, sadomasoquismo y todas las orgías que uno pueda imaginar) se convierte en un deliberado recurso para mostrar el inmenso vacío emocional al que se enfrentan sus protagonistas.

Con un reparto formado por jóvenes desconocidos y alguna que otra promesa del circuito independiente norteamericano, Mitchell nos cuenta una historia ambientada en Nueva York, en donde las vidas de un joven homosexual inmerso en una grave crisis personal, una terapeuta sexual incapaz de tener un orgasmo y una joven dominatrix de corazón sensible se cruzan en Shortbus, un local nocturno muy peculiar.

Shortbus es el nombre con el que se conoce en Estados Unidos al transporte escolar reservado para disminuidos físicos, niños con problemas y los superdotados (algo más pequeño que el habitual). A Mitchell no se le podría haber ocurrido una metáfora mejor para este punto de encuentro de individuos "socialmente inadaptados", un lugar en donde la celebración carnal convive con el intercambio de los dramas más íntimos, la frustración, el hastío, la falta de afecto y la búsqueda de un sentido vital. Porque el sexo, según la mirada que nos propone, puede ser tan divertido y liberador como triste y claustrofóbico.

El director no se cansa de involucrarnos en una intimidad absoluta, casi escatológica, en donde vemos a cada personaje en sus momentos más humanos y vulnerables. Porque el hartazgo de penes, pechos y vaginas es tan sólo una excusa para lograr una inesperada sensación de ternura.

Shortbus apuesta por la pornografía, más emocional que física, para construir un discurso en defensa del respeto a la diferencia mostrando lo que, como seres humanos, compartimos. El resultado es una película inteligente, apuntalada por un buen guión y una acertada puesta en escena, un filme colorista y kisch que ruboriza, hace reir (baste como ejemplo la impagable interpretación del himno norteamericano) … pero que también logra encogernos el corazón.
Elena Neira

4 comentarios:

J.C.Alonso dijo...

Querida Elena; me ha gustado tu crítica. Estoy de acuerdo contigo-no hay pornografía-es un retrato íntimo de soledades e inhibiciones. J. Cameron Mitchell es un personaje necesario en una sociedad ,excesivamente, rancia. Sus propuestas provocan y son transgresoras y además, el tío es divertido. Aún recuerdo cuando vi su opera prima el musical "Hedwig and the Angry Inch", qué sensación me dejó: risas y ganas de bailar. No es cine convencional, no es cine con el que me han educado,no hay clasicismo; pero hay cosas de aquella América de Andy Warhol, Keeneth Anger, Shirley Clarke.Siendo generoso con Mr.CM, hasta pequeñas deudas con el hermosísimo Free Cinema.En definitiva, todo un personaje a seguir. Un saludo, J.C.A

alan masferrer dijo...

hola J.C. i Elena,

a mi també m'agraden molt les pelis d'en Cameron Mitchell, trobo que la seva ingenuïtat davant la càmera és d'allò més estimulant i es capaç de crear obres amb "feeling" i personalitat, i a sobre portar-les a les sales de cine comercial. Tota una raresa en l'actualitat. Genial.

salutacions

NANDO BERMEJO dijo...

Pues yo me quedé con ganas de verla... Se me escapó, aunque por la crítica de Elena, intuyo que me hubiera gustado. De Hedwig and the Angry Inch solo puedo decir cosas buenas. Un grandísimo musical muy influido por The Rocky Horror Picture Show. Si os gustó mucho esta película os recomendo que escuchéis a Toilet Boys, un banda de glam-punk-rock que influyó decisivamente en su argumento.

http://es.youtube.com/watch?v=WZWiB-7jTLc

Saludos!!!!!

E.N.B dijo...

Hola Nando:

Muchísimas gracias por tu recomendación. No conozco a esta banda pero, como fan de Bowie y T-Rex, seguro que me encanta...

Un abrazo